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Por Julio Jiménez y Gómez-Chamorro
La Fiesta mayor de esta Hermandad también queda apostada en sus primeras andaduras, habiendo de ser celebrada el día de su Santo patrón –el 27 de diciembre- en la Capilla de Jesús Nazareno, sin que ningún hermano pudiera faltar sin su hacha de cera encendida. Hoy, la Hermandad de San Juan Evangelista celebra dicha festividad aunque amoldada a los tiempos, siendo traslada al fin de semana cuando acaece en día laborable.
La Guerra de Independencia motivará que esta Hermandad, así como las representaciones de Semana Santa en general, cayera en retroceso. No hallamos reactivación oficial hasta mediados del S. XIX, con la autorización del Regente del Reino y el Gobernador eclesiástico Sr. Almansa Villaseñor, en el año 1842 , variando el número de sus pajes hasta los 45 hermanos.
La denominación de Pajes perdurará hasta el día 7 de marzo de 1929, cuando un grupo de jóvenes de la localidad piden autorización a la principal de Jesús Nazareno para la constitución de la “nueva” Hermandad de San Juan Evangelista. Con la pérdida del apelativo “paje”, también abandonan la indumentaria típicamente morada que les encarnaba como a tales. Así a partir de este momento “esta Hermandad al organizarse vestirá túnica color grana, de terciopelo, capa blanca , y el calzado consistirá en unas sandalias color oscuro y todos los hermanos irán durante la carrera con el rostro cubierto…” . Ese mismo año actuará como tal, invitando a la de Hermandad de Jesús para que ésta tuviera una representación en su refresco de viernes Santo.
Poco será el tiempo de su nueva andadura, pues años más tarde comenzaría la Guerra Civil española, paralizando el ritmo habitual del país. Habrá que esperar diez años , hasta que el 5 de marzo de 1946, bajo la presidencia del párroco Don Anastasio Fernández, se procede a la nueva fundación de la Cofradía. Con todos sus enseres destruidos, unas fervorosas ocañenses donan la imagen de San Juan y en abril de dicho año la Hermandad la traslada a la Capilla de Jesús para su bendición el día de Domingo de Ramos. Desde dicho año, todos los viernes Santos sin interrupción, la Hermandad procesiona por las calles de la Villa.
Hoy, compuesta de hermanos y hermanas de pleno derecho, es una de las Cofradías más intrépidas de las que constituyen la Semana Santa ocañense siendo la pionera de la inclusión cofrade ocañense en la red internauta, realizando su propia página Web. Hermandad que conjuga juventud y ánimo con el cuidado de sus mayores, como quedó latente en la celebración del 50º Aniversario de su restitución y el acuerdo adoptado para que el Pendón de la Cofradía fuera portado por el cofrade más antiguo de la Hermandad.
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